Chapisco azucar

Ventajas del chapisco o recargue de mazas para la industria azucarera

por: Hilary Otero

El uso de chapisco o recargue de mazas trae grandes beneficios para la industria azucarera. En este artículo te explicamos cuáles son.

La utilización de chapisco o recargue de mazas es una práctica que ha venido tomando fuerza en los últimos años en la industria azucarera, básicamente por los resultados obtenidos en los ingenios en donde se ha implementado de manera metódica y disciplinada.

Comúnmente solo se percibe que el chapisco mejora la tracción de los molinos, sin embargo, este proceso implica mayores beneficios que usualmente son pasados por alto.

Ventajas de usar chapisco en la industria azucarera

Las verdaderas bondades del chapisco residen en su capacidad de manejar controladamente el desgaste que las mazas van sufriendo durante la temporada y manteniendo relativamente constantes, las condiciones de operación planificadas para los molinos.

Consecuencias del desgaste en las mazas

La carrera contra el desgaste en las mazas es una carrera perdida si no se actúa desde el principio de la zafra. Las condiciones de setting del molino son las que primero variarán. Se perderán factores críticos como la razón de compresión del bagazo por el aumento del volumen en la abertura de trabajo y se reducirá la velocidad tangencial de la maza por pérdida de diámetro.

Si a lo anterior se añade el pulido de las superficies de los flancos de las mazas, con su consecuente aumento en el deslizamiento del bagazo, el resultado es una receta completa para el desastre. En ese punto ya está afectado el desempeño de los molinos y de toda la operación.

Los esfuerzos que se hagan a partir de ese momento se enfocarán en tratar de corregir el problema más inmediato y grave, sin brindar la posibilidad de corregir la verdadera raíz del problema. Todo análisis desarrollado en ese punto orientará a cualquier dirección menos a la que realmente se necesita.

Por todo lo anterior, es muy común que en la producción se experimente un proceso como el descrito a continuación:

  1. Sube el POL
  2. Sube imbibición
  3. Aumenta el nivel de chutes y patinamiento
  4. Empieza el bypass del molino por chutes llenos
  5. Sube el porcentaje de humedad en bagazo
  6. La fábrica se llena porque no puede manejar tanto jugo

El Chapisco por sí solo no puede manejar todas esas condiciones, ni es la solución a todos los problemas de molienda. Sin embargo, permite mantener en rangos controlables y estables las condiciones de operación del molino.

Cómo ayuda el chapisco a optimizar el proceso de extracción

Esto se logra a través de 2 acciones básicas:

  1. El reemplazo del material que se ha desgastado por la operación normal del molino.
  2. El mantenimiento de una superficie rugosa y agresiva que asegure el paso del bagazo por las mazas y que ayuda a continuar rompiendo la fibra con cada ciclo de compresión.

Es posible asumir que el desgaste en las mazas será más o menos parejo. Por tal motivo, se tendrá pérdida de diámetro de la maza y se presentará una separación mayor entre los flancos de los dientes. Una vez que esto sucede, la velocidad tangencial de la maza será menor (a una velocidad constante de giro del molino), ocasionando que se muela menos, pero manteniendo la alimentación constante (relacionada por el sistema de automatización).

A lo anterior se le añade el pulido superficial asociado, normalmente, a la abrasión del bagazo en la maza. Esto genera molinos incapaces de hacer pasar la carga, y sin la compresión suficiente para obtener un rendimiento adecuado.

Aquí radica la importancia de mantener las dimensiones de las mazas y una superficie rugosa y agresiva.

Recomendaciones en aplicación del chapisco

Es muy importante que el depósito aplicado mantenga la agresividad de la superficie, ya que se pueden aplicar materiales que dejan rugosa la superficie, pero que se pulirán después de un par de días de operación, haciendo necesaria una nueva aplicación de soldadura. Este costo adicional se reflejará en el importante consumo total de material al final de la temporada.

Esta condición se puede observar analizando los glóbulos depositados. Si estos son sólidos, con el desgaste producirán superficies redondeadas y pulidas que en poco tiempo dejarán de contribuir con la tracción de la maza. En contraste, al tener un glóbulo hueco o inflado, el inicio del desgaste generará un aumento exponencial de superficies afiladas que cortaran la fibra a su paso por la maza y mejorarán la tracción y la extracción al exponer más celdas.

El tener fibra más corta, contribuye también a que la densidad del flujo de bagazo sea mayor con cada paso por el molino, haciendo que los molinos posteriores puedan extraer mayor cantidad de jugo y asegurando una baja humedad del bagazo que sale en el último molino. Todo esto, sin aumentar en ningún paso la cantidad de agua de imbibición o maceración.

En conclusión

En conclusión, mantener el control sobre las variables de operación en molienda es muy importante para lograr una temporada eficiente y sin problemas. El uso del chapisco, acompañado de una buena metodología y un adecuado control que permita medir el impacto positivo en los resultados, es una muy buena herramienta para manejar adecuadamente la variabilidad en el desempeño de los molinos a medida que el desgaste normal de la operación se acentúa durante la temporada.

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